Bueno, pues aunque yo he necesitado un mes para hacerme a la
idea de que por fin es real, ahora lo grito a los cuatro vientos “SOMOS PAPAS
DE DOS PEQUEÑOS TESOROS”, por favor, que escondido estaba éste cofre, jajajaja,
pero qué tesoro más guapos me tenía guardado.
Estamos felices, emocionados y super ilusionados, es muy
difícil explicar con palabras, lo que se siente en el corazón y en el alma, que
se llenan de pronto y se desborda de una alegría enorme.
Todo ha sido un poco
raro, ya he dicho alguna vez, que nunca es como se sueña, así que todo comenzó
con una llamada de la Junta a finales de octubre, porque uno de los equipo de
valoración nos quería conocer. Le pregunte si es que había alguna asignación a
la vista, porque eso significaría que era “la llamada” y me dijeron que no, que
simplemente estaban llamando a varias familias valoradas por otros equipos para
conocernos, así que no era la llamada que esperábamos. Aún así, me puse de los nervios, porque mi razonamiento
era, que si nos querían conocer es porque algo había detrás…..
Llegó el día acordado y cuando llegamos a la salita, se
presentaron nos dijeron que nos sentásemos y a partir de ahí nos quedamos
petrificados, pues lo primero que hizo, fue abrir una carpeta y decirnos así
tal cual “tenemos dos hermanitos de cuatro y seis años que están separados, y
creemos conveniente que estén juntos………”. Y a partir de ahí, no paraba de
hablar, de darnos datos e información que no sabíamos para qué, pues íbamos
hechos a la idea que no había asignación que valga, hasta que nos dijo ”-vosotros
pensároslo y ya nos llamais, tenemos que entrevistar a dos familias más y ya
elegiremos a la que mejor se adecue a los niños…..¿¿¿??? “
Mi marido y yo nos
miramos, todavía un poco desconcertados, y nos dijimos que si, que no
teníamos nada que pensar, que estaba claro que aceptábamos esa asignación, que
por nosotros no había problemas. Entonces le pregunté que si no eran para
nosotros qué pasaba, y me contestó que ya habría otros niños para nosotros que
no nos preocupásemos de eso ahora. Salimos de allí un poco atontandos y sin
saber qué había pasado realmente, pero con la sensación de que esos pequeños
eran nuestros hijos y que ya estaban esperándonos. Yo no para de decirle a L. –Hay
cariño que estos son nuestros niños, dos niños, no me lo puedo creer. Y L. casi
no podía ni hablar.
Esperamos unos días y no nos llamaban, creo que fue el fin
de semana más largo de mi vida, qué agonía. Así que el lunes llamé pero no lo
cogían, así que llamé a varios números que tenía hasta que lo cogieron y me
informaron de que no estaban. No podía aguantar sin consultar con alguien, así
que llamé a una compi, que me tranquilizó y me dijo que no dejara de llamar
porque ellas no se dan prisa en contestar, pero que no tuviera la menor duda de
que esos pequeños eran nuestros hijos. A mi, al escuchar esas palabra se me
encogía el corazón. Así que el martes a las 8:05h ya estaba llamando de nuevo,
esta vez, lo cogieron y me dijeron que las pillaba saliendo porque estaban de
visita en los centros. Así que aproveche y le pregunté si ya habían decidido la
familia asignada, y me contestó que por facilidad para el acoplamiento y por
características éramos nosotros los más adecuados, así que esa asignación era
nuestra.
Casi me da algo de los nervios, sola en mi casa y tan
tempranito salté, bailé y cuando solté un poco de nervios llamé a mi marido y
le dije
–Cariño, que los
niños son nuestros, que somos papás…..
Uf, lo único que acertó a decir fue
-¿se acabó?,
-si se acabó ,
Así que según me contó después, se derrumbó no más colgar el
teléfono (y eso que le tenía yo por un cachito de hielo, jajajaja). Y es que es
normal, después de tanto tiempo y tantos problemas, tanta tensión acumulada hay
que soltarla.
Ayer nos enviaron sus fotos, y fue superemocionante, fue
como que ya teníamos la prueba definitiva y palpable de que todo esto es real,
que somos papás y que lo podemos gritar a los cuatro vientos. Me parecieron los
niños mas guapos del mundo, mis niños, por los que hemos luchado tanto y por
los que hemos esperado tanto. Pero esto está hecho, esperamos verlos la semana
que viene y a partir de ahí el ritmo lo marcaran ellos.
Estas navidades si que si, estas son las nuestras, las de
mis hijos y las de su papá, su mamá y su familia. TODOS POR FIN JUNTOS.
Y FUERON FELICES Y COMIMOS MUCHAS PERDICES……… Ahora comienza
el siguiente capítulo de nuestra vida, de nuestra familia.
Gracias a todos por estar ahí.